Nuevo Récord Nacional Absoluto – Distancia Abierta. 213.1 km

A veces se gana, y a veces se aprende, y sólo se pierde cuando no se intenta.

El pasado viernes 19 de Febrero de 2016 el piloto colombiano de parapente Juan Sebastián Ospina, luego de tres excepcionales pero infructíferos intentos por pasar la marca nacional, con vuelos de más de 6 horas, fue finalmente recompenzado en su perseverancia y arduo trabajo y dedicación, con un día digno de recordar.

Despegando a las 9:36 am dell sitio de Apía (el mismo sitio de donde volé 15 días antes 185 km), luchó por mantenerse en el aire durante 7h36m, para finalmente aterrizar al norte de Corinto – Cáuca, con 213.1 km lineales absolutos en su odómetro, y el honor de ser el primer piloto en superar la marca de los 200 km en Colombia.

Su aparente ventaja de 1 hora con respecto a la hora de despegue que nosotros usamos días antes, lo obliga a pasar la primera sección del vuelo hasta Ansermanuevo con márgenes de altura bastante más reducidos. Sin embargo, parecía volando en ala delta porque sus planeos eran largos y eficientes, logrando números cercanos a los 16:1 en varias transiciones.

Casualmente para cuando llega a la Paila también tiene uno de esos momentos preocupantes, al bajarse a 1260 mts, pero encontró un núcleo al instante que le resolvieron su problema sin mucho drama.

Manteniéndose en el costado oriental de la panamericana, y remontando las laderas en cada oportunidad, se mueve sin mucho inconveniente y sin “atorarse” ni una sola vez, pasando rápidamente hasta la parte oriental de Buga.

Allí su registro del vuelo evidencia nuevamente uno de esos momentos de tensión, al verse encañonado y perdiendo altura rápidamente, pero de nuevo una térmica en “escalera” lo lleva en 5 saltos desde 1470mts hasta 3000 mts para cortar cómodamente detrás de Buga rumbo a Pié de Chinche.

8 térmicas adicionales desde Pie de Chinche – donde yo encontré mi último ascenso – le permiten mantenerse en el aire cerca de una hora más, y superar con créces la marca vigente de 185 km.

Al final de su vuelo, sin embargo, se aprecia cómo Juan Sebastián se acerca a Corinto y luego de un giro de 180° regresa 1.8 km hacia el norte contra el viento. Probablemente tenía potencial para hacerse con 215 km en su bolsillo, pero algo no debió estar bien en esos últimos kilómetros para obligarlo a regresar.

En total, Juan Sebastián debió tomar un poco más de 50 térmicas en su vuelo, cuando en mi caso sólo fueron necesarias poco menos de 35 térmicas. Sin embargo, las velocidades de ascenso que logró y la acertividad en el centrado de cada térmica le permitieron mantener el ritmo a pesar de que el viento no fue su mejor aliado el los primeros 160 km, y sólo después de Buga le sirvió para avanzar más cómodo.

Felicitaciones a este piloto que servirá de inspiración para todos los otros amantes del vuelo sin motor, y que sin duda alguna me tendrá muy entretenido los próximos años tratando de superar su marca.

El clima excepcional que nos acompañó los últimos meses parece haber llegado a su fin, y luego de ese último suspiro del viernes, las condiciones meteorológicas en Colombia están empezando a “mejorar” para la agricultura (hay que ver el vaso medio lleno y no medio vacío).

Definitivamente hay pilotos que inspiran y Juan Sebastián Ospina y Julian Andrés Carreño (que lo acompañó en los primeros intentos casi exitosos) están en mi lista de invertebrados con los que me encantaría descubrir nuevas rutas y abrir nuevas zonas.

El Vuelo. http://www.xcontest.org/world/en/flights/detail:sebasospina30/19.2.2016/14:36#fd=flight

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Volviendo a casa.

Luego de completar provisionalmente lo que constituye el actual récord nacional de diatancia abierta (digo provisional porque no dudo en que van a quitármelo muy pronto), en un difícil día de térmicas azules y masivas descendentes, y dado que los otros pilotos de delta que conformábamos la delegación en busca de marcas personales se habían quedado algo cortos en los kilómetros ese sábado, decidimos democráticamente (2 contra 1) regresar a Roldanillo para intentar el domingo un vuelo al norte.

image

Celebrando en Fusion con los coequiperos

Sin mucho afán subimos a un despegue plagado de parapentes extranjeros. Logro diferenciar al menos 3 lenguas diferentes de las cuales sólo reconozco el inglés. Hay por lo menos 20 pilotos preparándose para despegar temprano.

Con el 41 entre cejas, un vuelo de 102 km hacia el norte, en un día sustancialmente diferente al del día anterior, el valle nos invita a despegar. Cúmulos sanos y bien marcados, con bases a 2500 y más parecen pintar una ruta cómoda hacia el norte por la cordillera.

Me pongo en modo de espera con la disposición de despegar entre los últimos y dejar que los demás de acomoden delante.

Bajan las condiciones de viento y nos atoramos en rampa Carlos García, Jheison Pineda y yo mientras el resto de pilotos inician sus odómetros.

Un poco retrasados terminamos despegando a las 11:30 y luego de sortear alguno que otro de los parapentistas con menos nivel que estaban “estorbando” el primer ascenso, nos escapamos también hacia el norte.

No entrados los 10 primeros minutos de nuestro vuelo y José Poso ya había decidido que era suficiente tirbulencia por un día y había escapado hacia la seguridad del valle a buscar un aterrizadero.  Mauricio Hoyos también reporta por el radio que se siente muy incómodo y abandona la montaña para cruzar hasta La Victoria y aterrizar.

Yo voy con Carlos García tratando de alcanzar a los punteros. Juan Camilo parece escaparse hacia el valle también, pero Jorge, Gustavo y Héctor continúan hacia el norte sobre una fuerte pero consistente montaña.

Parece que si eres capaz de resistir los imbates de unas térmicas agresivas, podrías mantenerte en la zona más activa y avanzar fácilmente.

Con Héctor en frecuencia nos coordinamos un par de térmicas y me ayuda a avanzar hasta darle alcance detrás de Toro, donde nos atoramos esperando un ciclo antes de avanzar hacia San Francisco.

Jorge se reporta aterrizado más adelante, cerca al peaje de Toro.

Nuestra espera también permite que Carlos nos intercepte y nos muestre una térmica un kilómetro antes que nos obliga a regresar para poder ganaf la altura para continuar.

La comunicación con Carlos es precaria y se me pierde en cada transición, pero viene siguiéndome de cerca.

Mientras tanto escuchamos los reportes de Juan Camilo, que va avanzando sólidamente por el otro lado del valle prácticamente a la misma velocidad. No obstante la ruta de Juan lo obligaría a cruzar nuevamente el valle hacia Cartago y hasta las colinas de Ansermanuevo, lo que le implica vomar cerca de 8 km más sólo por la desviación.

Carlos y yo superamos San Francisco en la mejor posición posible, sobre el alto boscoso al occidente, con altura suficiente para llegar cómodamente hasta el despegue de Ansermanuevo.

Con sorpresa Corrales está ya allí, unos 300 metros mas bajo, tratando de centrar un núcleo.

La zona está azul y las nubes mas cercanas están prácticamente en las estribaciones del despegue de Apía, 20 km más adelante y todavía fuera de alcance.

Le insisto a Carlos para que me siga pero decide quedarse por unos metros mas y sería la última vez que nos veríamos.

Cuando estoy acercándome a La Virginia Gustavo se reporta por el radio. Al parecer trató de cruzar por El Ingenio hacia la zona sur de las colinas de Belalcazar pero el viento del oriente lo tumbó en un rotor.  Me recomienda mantenerme en la cordillera, y confiando en su criterio cambio de planes y empiezo a subir de nuevo hacia el noroccidente, rumbo Apía.

Su sugerencia se vuelve evidente y ahora con algunas nubecitas puedo deshacer los pasos del día anterior que despegamos de Apía hacia el sur, pero esta vez con unas pequeñas nubes y con térmicas más maduras y altas.

A sólo 15 km de Apía, las increíbles condiciones de este valle afloran. Una basenube increíble me recibe y me deja con 3400 mts, en posición para cruzar los 15 km que me separan de La Habana, sobre la cordillera de Belalcazar casi a la altura de San José.

image

Viterbo, y despegue de Apía a la izquierda

image

Sobre el rio Risaralda

Juan Camilo por su parte viene conectando el norte de Ansermanuevo luego de sortear la cruzada del valle por Cartago y casi aterrizarse junto a la pista.

Mi radio se queda sin baterías (al parecer 10 horas de vuelo son demasiado para las pequeñas baterías). Lo apago para tener siquiera un par de contactos más adelante.

Cuando tengo el 41 en planeo, al subir hasta 2500 mts me relajo y empiezo a conversar por whatsapp con los pilotos en tierra para que me comuniquen con Juan Camilo y le informen que lo estoy esperando para ayudarlo a navegar en la última parte hasta el 41.

Aunque la comunicación funciona provisionalmente, Juan ya viene cansado y decide ir a aterrizar con Hector Corrales, al norte de Viterbo.

Mientras espero alcanzo 3500 mts bajo una nube, 1000 mts más de lo que necesito para volar al 41.

Tomo fotos y paseo haciendo tiempo para la recogida.

image

El 41 al fondo a 14 km de distancia

image

Sobre el 41 termaleando

La altura extra y las condiciones activas me llevan a Irra, a donde llegaría cómodamente también con térmica de servicio esperándome justo antes del lote.

image

Con la altura extra me adentro más hacia el norte otros 5 km antes de regresar a lo que creía, sería un divertido y bonito aterrizaje donde ya me esperaban mis coequiperos.

4:15 pm, cañon de Irra. Mauricio me reporta condiciones fuertes y turbulentas en el aterrizadero, con presencia de rotor inducido.

No tengo muchas opciones. 

Respiro profundo y me embarco en un aterrizaje que dejaría a Valle de Bravo como un paraíso.

A sólo 150 mts del suelo, en la zona que pienso usar como entrada al aterrizadero, el ala se sacude violentamente y a pesar de la energía extra parezco un papel en el viento.  Controlo con una agresiva respuesta y el ala vuelve a volar. Manteniendo la energía termino un viraje fuera de esa zona e improviso una entrada mas corta por encima de los árboles, que me pone por unos segundos en una mala posición al tener que sortearlos muy bajo y probablemente con turbulencia. Soy consciente de que no tengo margen para una nueva descendente y a fuerte turbulencia me impediría cualquier viraje brusco cerca al suelo.

Paso los árboles pero una vez dentro del potrero olvido aprovechar la altura para ganar un poco más de energía. Por el contrario continúo recto tratando de conservar el curso del ala lo mas cierto posible.

Para cuando llego al efecto suelo, la gradiente y la falta de energía eñme obligan a un flare perezoso.

La nariz sube unos centímetros y pierdo el ala izquierda para luego hacer un giro a la derecha mientras me nariceo y hago un gol limpio entre las laterales.

En una pieza tanto yo como el ala, nos reincorporamos anunciándole a los aterrados espectadores  que todo estaba bien.

Uff… vaya forma de terminar un vuelo de 5 horas y +110 km… Me cansé más en los últimos 2 minutos que en todo el vuelo.

image

Mis coequiperos ayudando a desmontar el ala

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Récord nacional de distancia en línea recta – 185km

Regresamos a Apía, sólo 8 días después del primer intento.

En esta ocasión nos acompañan Mauricio Hoyos, Conrado Muñoz y Comander como conductor oficial.

4:15 am salimos de Medellín rumbo a Apía.

Allí estarán también Jorge y Carlos García con Claudia, y Héctor Corrales que subiría con Juan Camilo Marín, Jheison Pineda y Gustavo Jimenez, para un total de 9 alas delta en el despegue.

José Poso también nos acompaña con su parapente.

El día está completamente azul. Ni una sola nube nos marca el camino. Estaremos navegando ciegos.

José abre el despegue antes de las 10:30 y se remonta sobre el despegue en segundos, e inicia la transición.

image

Yo despego con una salida muy mala,  perdiendo el ala izquierda desde la carrera y saliendo precariamente sobre la batea inferior.  No es una forma bonita de iniciar un largo vuelo, pero al menos estoy en el aire.

El primer ascenso me cuesta mucho trabajo, y apenas logro mantenerme a la altura del despegue durante los primeros 15 minutos.  Sólo Conrado me acompañaría en mi primera batalla, mientras los demás miran desprevenidos nuestro futil intentonde ascender.

Un par de gallinazos suben a nuestro lado y me abalanzo sobre ellos. Es una térmica joven estrecha pero no la pienso soltar.  Logro escaparme de ese letargo y 20 minutos después de despegar comienzo a sumar kilómeteos hacia el sur.

image

Aprovecho la información del vuelo anterior para navegar el cielo desprovisto de marcadores, tratando de seguir la misma línea que nos había funcionado, y parece ser acertada.

No obstante improviso subiendo hacia Balboa y con sólo 15 km de recorrido me meto en la primera situación incómoda. Con 1750 mts (que parecen mucho porque son mas de 8 minutos de aire) me encañono el Balboa. Ya sólo tengo una salida hacia el valle a más de 6 km para escapar de una zona inaterrizable. Con la altura justa para llegar al primer potrero respetable empiezo a descender buscando los posibles focos térmicos en el proceso.

Encuentro una turbulenta térmica de Sotavento y sin escrúpulos la tomo para salir de esta encrucijada.  No me dejo intimidar y aprovecho la altura extra para adentrarme aun mas hacia territorio salvaje, alejándome de la seguridad del valle. Funciona.

Sin mucho drama logro llegar a Ansemanuevo relativamente rápido.

image

Hago la misma jugada que 8 días antes y también resulta acertada. Incluso gano mas altura y paso cómodamente San Francisco y luego Toro.

image

Para cruzar el valle, a pesar de que voy casi 40 minutos mas temprano que hace 8 días, decido aprovechar la línea de Despegue La Unión – Sur Victoria y funciona.

Me relajo un poco cuando logro pasar sin inconvenientes y parece que encuentro las térmicas cuando todavía estoy cómodo de altura.

Paso Zarzal y me dirijo cómodamente a La Bonita, una hacienda inserta en las colinas bajas al oriente de La Paila.

Una descendente no me preocupa pues indica que cerca hay una térmica… se prolonga un poco más de lo normal y debo regresar un poco hacia el occidente… otra descendente no quiere soltarme. Para cuando me empiezo a preocupar ya estoy demasiado bajo. Busco un aterrizadero y estoy en una encrucijada. El más cercano está a casi 2 km y tiene una torre de alta tensión. Entre él y yo hay solo lomas y árboles.  Una absurda línea entre unos árboles parece mi única opción y tengo sólo 1177mts (cerca de 135 mts sobre el suelo, menos de 2 minutos de aire).

Una brusca y turbulenta térmica me regala unos metros adicionales. Ya tengo en planeo un potrero mejor que el de la torre de luz. Estoy salvado de temer que sortear una emergencia, si sólo arranco derecho haciabel nuevo sitio seguro y aterrizo. Pero no. Justo aparecen 3 gallinazos más adentro, ladera arriba, lejos de la seguridad del aterrizadero.  Si me aventuro ya no tendré altura para escapar y estaré nuevamente en la encrucijada de aterrizar en lomas entre árboles tratandon de no estrellarme.

Me la juego confiado y tengo suerte. Es una super térmica y no pienso soltarla. Me regala 1151 mts de ganancia a 2.3m/s promedio. Con casi 2400 estamos otra vez en el juego.

image

Pasando la Paila, trato de mantenerme detrás de la carretera, en la sección de montañas tostadas por el intenso verano. Hay un viento del Suroeste que nos mantiene volando un poco lento y los planeos aunque parecen largos por la altura que pierdo, no superan los 6km entre térmicas.

Detrás de Andalucía y Bugalagrande me la juego más adentro, pero esta vez con unos buenos sitios de aterrizaje justo debajo, sólo un poco retirados de la vía principal, pero con carreteras y fincas que me dan algo de tranquilidad.

A 5.5 km al oriente de la carretera y con sólo 550 mts sobre el suelo, encuentro otra de esas térmicas excepcionales que me regalan 1300 mts de ganancia a 2.4m/s.

image

Unas tímidas nubes me marcan una línea, que aprovecho y funciona.

Un nuevo planeo que resulta más largo de lo que me hubiese gustado, me lleva a cruzar Tuluá por el oriente, en un cielo desprovisto de nubes, y sin ninguna térmica respetable qué aprovechar.  De 2900 desciendo de nuevo a 1500. Me encuentro con un parapente que viene de San Pedro, pero pasa muy bajo y no creo haberle servido de mucha ayuda, como tampoco él me sirvió a mi.

Dos térmicas más adelante, que no me dan tanta altura, me acerco a Buga. Es hora de presionar montaña arriba. Sólo hay una línea de nubes completamente atrás en la cordillera central, demasiado adentro para ser utilizables. Me subo a 2400 y tengo dos opciones, o adentrarme más hacia la cordillera, o aprovechar la altura para pasar Buga y buscar en las lomas bajas al sur, otro nuevo ascenso.

“Si no arriesgo, no gano”.  Decido adentrarme. Hay unas mangas en un pequeño cañon que me permitirían buscar un rato o aterrizar cerca a una carretera, detrás de Buga. Si no encuentro nada útil, hasta allí llegaría mi vuelo, pero el lugar de aterrizaje se ve sano.

Un largo patrón de búsqueda finalmente me devuelve a las antenas repetidoras al oriente de Buga, y encuentro, gracias a varios gallinazos, un buen ascenso que me permite ahora cortar toda la cordillera hacia “La Mesa”.

image

Detrás de Buga

En este punto el viento del pacífico que viene cruzando la cordillera occidental, pasa por Calima y desciende por Buga, bifurcándose hacia el norte y hacia el sur. Finalmente algo de viento a favor me permite avanzar más rápido y con planeos más generosos.

En lo que resulta casi un planeo ininterrumpido, llego hasta la zona de Pie de Chinche.

Hay varios parapentes volando en la Maloca, pero ninguno parece estar subiendo significativamente.  Están difíciles las condiciones.

Encuentro una térmica lenta pero constante, que no pienso soltar mientras analizo el salto hacia los próximos kilómetros.

La marca de 173 está al alcance y estoy confiado de lograr superarla con la altura que logro, pero sigo pensando en los 200. Necesito al menos 2 térmicas más, pero el cielo no ofrece una sola pista y a pesar de no haber cirros, la visibilidad está un poco opaca y todo se ve estable.

Me la juego en un planeo algo tímido hacia El Morro, con la esperanza de remontar un poco y subir de nuevo a la cordillera. Probablemente las ansias de recuperar mi récord y un poquito de desesperanza por el último planeo incipiente, me llevan a tomar la triste decisión de acercarme más al valle. Las únicas nubes, aunque poco prometedoras, estaban 4 km más adentro y aunque no hubiese tenido altura para llegar por encima de la siguiente ladera, por lo menos hubiese tratado de sostenerme en esa línea.

Lenta  y penosamente voy viendo cómo la altura se va acabando. Apenas paso la marca del récord actual y el escenario no ayuda. Un intento en La Buitrera en un circuito en un 8 recorriendo 1 km de terreno a lo ancho, nada.  No queda más que alargar cuanto pueda los 700 mts de altura con que cuento. Sólo 7.2 km logro exprimir aterrizando un par de kilómetros al norte de Pradera, y con 185km en línea recta como la nueva marca nacional de distancia abierta.

image

Mauricio Hoyos, Conrado y Comander estarían llegando unos minutos después de aterrizar.

image

Con Conrado y Mauricio. Comander en la cámara

La ventaja es que quedamos con la sensación de que los 200 están ahí no mas, a un pequeño suspiro, y el valle todavía nos ofrece espacio si utilizamos a Apía como plataforma.  Hay que seguir intentándolo y tratar de ganar lo que se está convirtiendo en una “carrera invisible” entre las Alas Delta y los Parapentes, de ser los primeros en marcar los 200 km en Colombia.

Incluso, revisando los registros públicos de los vuelos en las bases de datos (xcontest.org y leonardo), por estos días los parapentes han estado registrando asombrosas distancias. Al día siguiente, un par de parapentistas locales intentaron la marca despegando desde Ansermanuevo y volando hasta Florida, con 170 km lineales. Al parecer aterrizaron temprano (3 pm) porque las condiciones se estabilizaron al final del vuelo, lo que indica que sólo es cuestión de estar en el aire, el día adecuado, para hacerse con la preciada marca.

El Vuelo

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Tratando de recuperar el honor – Apia y Florida.

El pasado fin de semana (30 y 31 de Enero de 2016), y aunque ya lo estábamos programando, no quisimos esperar más y nos embarcamos en la proeza de tratar de recuperar el Récord Nacional de distancia.

Para ello, teníamos planeado utilizar un despegue en Apía que habíamos ensayado unos 5 años atrás con Jorge García y otros pilotos (Conociendo Apia Apia El retorno).

 

Alejo Isaza, Sergio Arango y Comander salimos a las 4:15 am de mi casa rumbo a Apía.

Apía.

image

Ubicado en la cordillera occidental, tiene la ventaja de que es calentado por el sol de la mañana al igual que Roldanillo. Con un despegue a 1880 mts, y con buenas condiciones, el sitio fue adquirido por el club de parapentes de Apía.  Recomendamos llamar al presidente cuando lo piensen visitar, pero fueron muy cordiales y nos explicaban que de momento es un despegue que pretenden mantener gratis.  Se puede acceder con vehículo 4×4 justo hasta la zona de despegue. Es amplia y cómoda para armar y tiene detalles como avisos ecológicos y un conservado yarumo justo encima.  Realmente es un sitio bonito.

image

(Alejandro Bermudez, 314 714 4333)

La rampa permite despegar ligeramente hacia el nor-oriente por un pequeño filo, para escapar hacia el valle, o despegar un poco hacia el sur-oriente, con mejor ángulo de viento, pero mas abajo y al frente en una senda que parece 7:1 hay un “repecho” que asusta un poquito.

El viento estaba fuerte y despegamos sin mucho drama por la rampa suroriente, pasando cómodamente (con más de 20 mts) sobre el repecho mas abajo, 5 minutos antes de las 11 de la mañana.

Esperamos unos minutos termaleando con dos parapentes, mientras Sergio y Alejo despegan.

15 minutos más tarde, y sin ganar mucha altura, empezamos a movernos, hacia el sur.

La primera parte es bastante lenta y nos tomamos las cosas con calma. Planeos de cortos al principio nos hacen avanzar muy lento, mientras nos detenemos para recuperar los escasos 200 mts que perdemos en cada salto.  Trato de empujar un poco más agresivo. Sergio se queda un poco atrás y su variómetro se enloquece, por lo que se va a aterrizar a La Virginia

Alejo Isaza salta hacia Balboa mientras yo prefiero continuar más cerca al valle antes de adentrarme a la cordillera. Su línea le permite mantener el ritmo y seguirme sólo 3 km detrás.

En Ansermanuevo nos atoramos un poco, tratando de conectar unas nubes altas atrás en la montaña, pero las térmicas parecen turbulentas e inmaduras y cuesta trabajo mantenerse en ellas.

Alejo me alcanza y por unos momentos estamos volando ala con ala.

Conecto un núcleo debajo de un parapente y me enrosco agresivo en él, tomándole un poco de ventaja a Alejo.

Nos movemos hacia el sur, y luego de dos tímidos giros en una térmica suave, decido aprovechar toda la altura para presionar montaña arriba, hacia el occidente, debajo de una provocativa nube.

De no conseguir subir, me espera un descenso de regreso hacia Ansermanuevo, pero hay algunos aterrizaderos sanos que me dan la tranquilidad para adentrarme.

Mi decisión resulta acertada y llamo a Isaza, que me acompañaría un poco más tarde, pero ya entonces le tendría cerca de 300 mts de altura de diferencia.

Aprovechando esta altura, cortamos detrás de San Francisco hacia la parte alta de la cordillera occidental, donde conecto con dos tres parapentistas.

Acelero el paso y pierdo de vista a Isaza. Pasamos detrás de Toro y conectamos con el despegue de la Unión, donde una buena térmica nos pone en posición ideal para cortar hacia el Sur de la Victoria.
image

Finalmente un planeo de 12 km y empezamos a sentir que nos movemos, pues las velocidades promedio habían estado alrededor de los 25 km/h hasta ese momento. 2h30m para hacer los primeros 30 km.

El sur de la Victoria me recibe sin nube, pero con una térmica increíble, y de allí, apoyándonos en varios cumulitos en línea, girando una o dos veces nada mas, saltamos Zarzal por detrás para llegar a La Bonita a ganar altura con un grupo de parapentes que están viniendo altos del Molino, rumbo a La Paila y luego a la meta en La Pista de Zarzal.  Los aprovecho para marcar la térmica, pero me toma algo de tiempo encontrar un núcleo coherente.

Para entonces Alejo Isaza reportaría haber aterrizado al norte de La Victoria.

Pasando la Paila tomo una térmica sosa, pero después de cuatro giros, logro reconocer a unos gallinazos 700 mts hacia el oriente. Me abalanzo debajo de ellos y “bum”, un ascensor me sube casi 800 mts en 5 minutos. (Eso es como subir desde la transversal superior hasta el alto de las Palmas en sólo 5 minutos)

Un planeo de 15 km hasta Bugalagrande, y estamos moviéndonos finalmente.
image

Hay un poco de viento del sur en las derivas que nos facilita el avance.

Los planeos están promediando 12:1 en velocidades cercanas a los 70kph.

Con un refuerzo en Andalucía, y un planeo de 8 km, saltamos al sur de Tuluá, donde llegamos con más de 2000 mts a subir hasta 2650.

Otros 8 km pero en un 10:1 y a 65km/h, llegamos a San Pedro. Aquí todo está nublado. Aprovecho el borde entre la sombra y el sol, y me tomo con calma un ascenso que empieza lento pero coherente y termina rápido, promediando 1.8m/s, hasta 2750. Aprovecho una línea de nubes para ganarme unos metricos mientras avanzo hacia el sur, permaneciendo 15 segundos dentro de la nube.
image

El panorama no se ve bonito.  Son las 3:10 pm, y un cirro tiene toda la zona fría. Además, hay unas pequeñas nubes con virga y está lloviznando un poco. Me lanzo en un planeo tratando de buscar las líneas de lo que antes eran nubes, pero no encuentro apoyo en ellas. El aire está estable y empiezan a caer gotas por doquier.

Me golpea el viento suroccidente del pacífico y mi velocidad disminuye drásticamente a 55km/h.

Justo al sur de Buga estoy en el límite de una suave brizna. Aprovecho un poco de sustentación adicional para recuperar 200 metros mientras ruego por una nueva térmica que me permita escapar en un largo planeo de esta lluvia… Es inutil. La lluvia, aunque supremamente suave, se hace más extensa y se aprecia más densa justo en la ruta hacia Pie de Chinche.  Me largo en un último planeo, un poco contra el viento, volando hacia Guacarí, donde se me acaba el impulso, aterrizando a las 3:43 pm, y con 151 km de recorrido y después de 4h50m.
image

El Vuelo

Muy contento con el potencial del despegue de Apía. Me quedo corto 23 km de recuperar el honor, pero como Dustin me explicaba esa noche (Dustin Martin, actual poseedor del récord mundial de distancia abierta en ala delta, con un vuelo de +750km en Texas) es más divertido no tener el récord, porque vas a tener el aliciente de romperlo todo el tiempo. (No me importa Dustin, yo quiero mi récord).

Florida.

image

Nos encontramos para cenar con Dustin, Natalia y dos extranjeros más que están en el “tour” de cross country organizado por Dustin.

Durante la cena surge la idea de Mike Glennon que quiere ir a volar en Florida. Natalia nos había hablado del sitio un año atrás pero no habíamos tenido el empuje de ir a conocerlo.

Estando en Siga La Vaca, a menos de 30 minutos de Florida, es la oportunidad perfecta.

Hacemos los números y resulta que despegando de Florida, es posible lograr el número mágico de los 200 km (apenitas) sin tener que desviarse del valle de Risaralda, sólo pasando Viterbo.

Nos tardamos un poco en salir del Hotel, pero llegamos al pueblo sin mayores trabas.

En el parque mientras esperamos a Mike, unos habitantes locales nos ofrecen su ayuda para llegar al despegue, dándonos indicaciones de por dónde escapar del pueblo y su bullicio del sábado (del parque central, en la cara sur, avanzar una cuadra al oriente, luego dos cuadras al norte, y finalmente tomar la calle 11 hacia el oriente, derecho.

Una vez en la carretera destapada, se asciende aproximadamente 8 km hasta un portón azul y amarillo a la izquierda. Se desvía por el portón y luego se sigue paralelo al cerco más nuevo, hasta la pista de despegue.

El sitio, de propiedad de una familia que lo está adecuando, está increíble. Con un filo completamente expuesto permite despegar casi virtualmente de donde armes. Con capacidad para muchísimas alas, con un pequeño hotel en construcción, y con una tiendita con almuerzos, el sitio está tomando importancia.  Nos dicen que está muy tranquilo y que incluso los pilotos suben a acampar al despegue.

750 metros de desnivel lo ponen a sólo 4.5 km del casco urbano de Florida en un planeo cómodo.

Nos reciben muy bien, y luego de firmar una exoneración de responsabilidad, estamos listos para volar.

En esta ocasión no nos cobran nada por usar el sitio, pero es probable que en un futuro empiecen a cobrar.

Los datos de los propietarios: Adrian Villa, cel 300 7545291, o 318 2014413. Su esposa Jessica, 310 5223670.

Tan pronto estoy armado, decido no esperar un segundo más, y con condiciones de viento muy agradables, despego hacia la térmica de servicio, a las 11:27 am.

Luego de la primera térmica, trato de pegarme a la ladera, pero todavía está algo inmadura, termino abriéndome hacia el valle buscando algo y finalmente me ubico debajo de un cúmulo bueno, que promediando 2.6m/2 me pone en movimiento.

Primeros planeos de 7 km, no está nada mal. Aprovecho el valle que permite avanzar más largo entre térmicas.

Alejo despega un poco después pero pierde mucha altura y se tarda en recuperarse. Sergio se toma su tiempo, y sólo depega para cuando Alejo ya se ha recuperado y a arrancado en ruta, por lo que se queda solo y se aterizaría luego de dos térmicas.

Pasando potrerillo, las condiciones están un poco apagadas. Hay algo de sobredesarrollo y los ascensos no están tan benos. Remonto 580 mts en Tienda Nueva, y aprovecho para saltar hacia El Morro y probar la montaña.

El morro me recibe con los brazos abiertos y me deja a 2500. Aprovecho y salto hacia el despegue de Paraiso, pasando sobre varios parapentes que están despegando, y remonto sobre la parte alta de Maloca otra vez a 2500, solo para ver que el próximo salto será decisivo.

Me separo de la montaña hacia las lomas bajas que llevan a La Mesa y tres térmicas más tarde logro remontar en La Mesa, donde hay un poco de sol que me entrega 2670 mts.

Dos nubes se dibujan hacia Buga, debajo de un cirro y una bruma, pero increiblemente sigo avanzando, algo temeroso, pero sin perder mucha altura.
image

La montaña no es una opción. Me toca abrirme lentamente hacia Buga, y cuando parece que voy de planeo hacia el suelo después de mapear todos los morros que encuentro, me tomo de frente con una térmica de sotavento, algo turbulenta, pero la tomo agradecido, promediando 1.3m/s para ganar 500 mts, lo suficiente como para continuar avanzando sin salir a la carretera.

Otra tímida térmica de 1.4m/s, pero con un viento sur de más de 10kph, no tengo mucho problema en tomarla y dejar que el viento me lleve, avanzando 1.3km y ganando 650 mts (es un buen negocio).

Me mantengo alto debajo de una línea de nubes, flotando en ellas, y paso san Pedro, donde tomo una térmica buena, subiendo a 2865 (un poco ennubado), a 2.7m/s promedio.

17:1, a 70km/h, en un planeo de 13 km me pasan Tuluá sin pena ni gloria. Reforzamos y saltamos a Andalucía.

Todavía con 2200 mts no se me ocurre detenerme mucho, pero me recibe la térmica más fuerte del día, subiendo a 3.9m/s promedio me regala 623 metros en sólo 2m40s.
image

Pasamos Bugalagrande y una nueva térmica de 2.8m/s me lleva de 2400 a 2898 (mayor altura del día),  casi hasta el sur de la Paila.

Allí refuerzo con 2680, y cada metro me sirve porque el siguiente planeo me lleva a pasar La Paila, luego Zarzal sin encontrar un sólo vestigio de ascendencia, a pesar del día despejado. Finalmente 17 km más adelante me encuentro sobre el sitio de escuela de parapente donde hay un alumno aprendiendo, con sólo 400 mts sobre el suelo, en un fuerte viento del pacífico que me empuja hacia las laderas.
image

Son débiles e incipientes los ascensos y empiezo a avanzar mas bajo (1700-1400) hacia las colinas de la Victoria con la esperanza de conectar algo, pero no hay nubes cerca.

Como orzando contra el viento, me tardo 15 minutos en remontar desde 1395 hasta 2560 mts.

Siendo las 3:30 pm,  tomo entonces la fatídica decisión (que había sido pre-planeada y analizada) de tratar de cruzar hacia Toro, hacia la cordillera occidental, donde el viento del pacífico ya estaba marcado, con la esperanza de encontrar algo de sustentación residual que me mantuviera fuera de la turbulencia del viento, y me permitiera pasar la zona de aproximación de Pereira, fuera del corredor aéreo.
image

Sólo logro tomar una nueva térmica, que me deriva 1.5 km en sólo 160 mts de ascenso, con una fuerte y marcada deriva del occidente (pacífico).

Hago un último intento desesperado a las colinas al norte de Toro que conectan con la cuchilla conocida como “care perro”, y luego de luchar casi 10 minutos entre 120 y 300 mts, incluso saltando a la siguiente cuchilla, termina exhausto y sin esperanzas de remontar, aterrizando contra un fuerte viento pacífico, después de 155km.

image

El sitio tiene potencial para vuelos largos, pero definitivamente es un suicidio tratar de conectar la cordillera occidental en horas de la tarde, máxime en esta época que el viento del pacífico está entrando desde temprano, borrando las térmicas y deteriorando las condiciones.
image

Habría que seguir por Obando, atravesando Cartago y la zona de aproximación de Pereira, que no sería muy elegante y probablemente el récord quedaría “manchado”.

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

Nuevo Récord Nacional de Distancia

Bueno, parece que nos quedamos en mucho “bla bla bla”, y los parapentistas acaban de demostrar no sólo el potencial de este sitio, sino que acaban de apoderarse del nuevo récord nacional de distancia.

Con un vuelo de 7h54m, un parapentista inglés llamado Demian Hall, volando un Ozone Mantra 6, despegó de La Tulia, y voló hacia el Norte. Desde las 9:30 am, hasta las 5:20 pm permaneció en el aire sumando kilómetros.

Se mantuvo en la cordillera occidental hasta Belén de Umbría (Al parecer nadie le dijo por dónde cruzar).

Se cruzó hacia el cañon del cáuca, pero no se bajó al 41, sino que siguió atacando por detrás, pasando casi por Supía y Rio Sucio… Luego remontó a 3400 mts y pasó por detrás de Valparaíso, para conectar con Támesis.

De allí cruzó pasando por encima de La Pintada, hacia cerro amarillo y Damasco, para encaramarse hasta donde pudo subir, casi hasta Santa Bárbara el muy bandido.

Completó una distancia abierta de 173.36km, esto es, un poco más de 2 km más largo que el antiguo récord nacional, que tenía yo en Ala Delta, volando hasta Santander de Quilichao.

Ahora ya si quedamos locos.  Hizo una increíble distancia y un espectacular vuelo por tierras inexploradas, que nos van a poner la tarea dura.

Este es el vínculo del vuelo, si quieren curiosear.

http://www.xcontest.org/world/en/flights/detail:dimbo/27.1.2016/14:27

El vuelo, para que lo analicen el Google Earth, lo pueden descargar aquí:

Récord Nacional de Distancia, Enero 27 de 2016. 173.36km – Demian Hall.

 

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Hombres Pájaro 2016 – Día 7.

Llegamos a la última prueba del campeonato y la primera posición está por definirse aún, en una batalla entre los tres primeros lugares que podría incluso llevar a errores forzados que provoquen que alguno de nosotros caiga vertiginosamente debajo del 4to o 5to puesto provisional.

David Brito encabeza la tabla, separado por 29 puntos de mi, en segunda posición, que a su vez me encuentro acosado por Rudy Gotes, anterior campeón, por sólo 55 puntos.  Es decir, los tres primeros lugares estamos a menos de 90 puntos de diferencia, por lo que cualquiera dispuesto a arriesgarlo todo, podría quedarse fácilmente con el lugar honorífico.

El evento en esta edición, rinde homenaje a José Mejía, un increíble piloto de ala delta, y una fenomenal persona, que desafortunadamente fallece en un accidente motociclístico hace un año. 

Para el cierre del evento nos acompañan su esposa, sus hijos y sus hermanos con sus respectivas esposas.

image

Con la familia de José Mejía

Mike realiza un corto y sentido homenaje a Jose, La Libélula (como se le conocía) para luego explicar la prueba del día.

Para el cierre prevemos una prueba corta y rápida, tratando de poner la mayor cantidad de pilotos en meta.

Cerramos entonces el evento con una Pata de Gallina, utilizando como centro La Maloca.  Primero vamos al Sur, luego Maloca, luego al valle 10 km, luego Maloca, y finalmente al norte a la cordillera, para regresar a Maloca y correr hacia la línea de meta, en un recorrido de 63 km.

El día no parece dejar de mejorar, y aunque al comienzo nos preocupaba que el valle no mostrara condiciones suficientes para poder salir a marcar la baliza de Amaime (Placer), nuestras preocupaciones se esfumaron cuando subimos hacia el despegue, pues se empiezan a ver pequeñas calles que se extienden en el valle hacia la baliza.

El start se programa a la 1:15 pm, y los pilotos empezamos a movernos a las 12:50, despegando sin mayores inconvenientes.

Luego de un interesante patrón de espera basenube en el start, en donde había que estar completamente concentrado en el vuelo de todos los demás pilotos para no comprometerse tan cerca de la nube y provocar una colisión, la carrera inicia y rápidamente nos posicionamos en un grupo de punta, donde estamos Rudy, Brito, Dustin, Raul, Filippo, Potro y yo, seguidos de cerca por Juan Arango.

Rudy está un poco más bajo y se detiene en la primera térmica, haciendo que todo el grupo se detenga sobre él.

Yo aprovecho para hacer la primera movida agresiva.  A sólo 2 km de la baliza, decido continuar avanzando para marcar y regresar a la térmica que me muestra todo el grupo.

Mi intento por escaparme pronto es neutralizado por Brito y Guerra, que se apresuran a darme alcance bastante más altos, luego de ganar unos cuantos metros.

Yo regreso pero la térmica no está muy coherente abajo, y tardo un poco en centrar un ascenso rápido.

Para entonces me superan todos mis persecutores directos, que llegan por encima y continúan avanzando.

Pongo el freno y me aseguro toda la altura que pueda exprimir de la térmica que tengo, mientras no le quito el ojo a la punta, ahora subiendo 2 km delante.

Me abalanzo sobre ellos sólo para ver a Rudy escaparse hacia Maloca. El siguiente trayecto es hacia el valle por lo que agradezco no estar liderando sino siguiendo.

Rudy hace su movida y se nos escapa delante, esta vez desviándose hacia la izquierda de la ruta, para avanzar 10 km hacia Placer.

Logro acomodarme rápido en el grupo dejo arrancar a Guerra y a Brito, sólo lo suficiente para usarlos como marcadores delante.  Arranco justo detrás, buscando la mejor línea que me muestren quienes me preceden.

Rudy no tiene suerte y parece haber escogido un carril descendente, mientras que Raul está flotando cómodo y Brito busca apoyo en dos nubes pero se desvía un poco.

Rudy cambia de rumbo y nos intercepta por debajo cuando Raul parece perder el foco y se desvía.

Me encuentro ahora en posición dominante, casi 100 mts más alto que el resto. Brito avanza y lo pierdo de vista, aunque sé que está mas bajo.

Me disparo hacia la baliza volando lento para conservar la altura, con la esperanza de que el cúmulo perfecto que se levanta sobre el punto de giro no sea una farsa.

Dustin viene cruzando a más de 80km/h y me da alcance, pero viene quemando mucha altura, por lo que no me siento amenazado de momento.

Llegando a la baliza veo con terror que David está en frente y que ha pescado un buen núcleo y me está alcanzando en altura.

Llego unos metros debajo y empiezo a subir ala con ala con él.

Nos tomamos todo el tiempo necesario para asegurar la base de la nube, y nos interceptan Filippo, Potro, Martin y Gotes, justo cuando estamos arrancando de regreso a Maloca, con 2700 mts, en un planeo que nos garantiza llegar con unos 100 metros sobre la baliza.

Brito llegaría con 100 mts de altura sobre mi, pero un poco detrás.
Justo en la baliza un parapente gira a mi derecha y prematuramente salgo a buscarlo, sólo para ver que Brito continúa avanzando un poco y se monta en el filo de la Maloca tomando una térmica cañón de +8m/s,  apenas regreso, me encuentro con un filo turbulento que debo sortear con tres o cuatro virajes en 8 antes de poder finalmente completar un 360.  Para entonces Brito me tiene 200 mts de ventaja.
Filippo llega casi a mi altura pero ya vengo subiendo centrado y agresivo y logro mantener una pequeña diferencia.

Cuando estoy a sólo 50 mts debajo de Brito, éste escapa con 2450, sólo para continuar subiendo en el planeo, mientras yo me quedo con Filippo, por casi 2 minutos más, y salimos a 2880 mts a perseguir a Brito.

Cuando parece que le voy a dar alcance, éste se escapa de nuevo, y nos separamos un poco.

Para la baliza de la Mesa, a la que llego sin detenerme, Brito me aventaja por 55 segundos.

Me desvío un poco para aprovechar un ascenso con unos gallinazos, y Brito se me aleja unos metros más.
Marcamos la baliza de Maloca con 58 segundos de diferencia, pero la meta está en una senda de 8:1. Acelero como loco, quemando altura, mientras mi ala se estremece con cada batida de las térmicas turbulentas que se levantan en la última recta.   A estas velocidades Brito está más de 1 km delante. Sin embargo, la distancia empieza a recortarse, pero no va a ser suficiente. Su carga alar es mayor y su equipo, más nuevo y eficiente (David está volando el ala con la que Dustin nos ganó a todos en Canoa en Noviembre, y que mostró un desempeño excepcional).

Finalmente cruzamos la línea de meta con más de 100 mts de sobra, y separados por 23 segundos.

Terminamos la prueba en el segundo puesto, por lo que David fortalece su primera posición general y yo me aseguro la segunda plaza del evento.

Un poco más de 1 minuto más tarde, cruza la meta Filippo.

image

David, y Filippo en meta, luego de ganar unos metros en una térmica sobre ellos

Rudy se tardaría casi 10 minutos en completar la prueba, entrando de 5to, detrás de Dustin, pero le bastaría para conservar la tercera posición general del campeonato.

En total llegarían 18 pilotos al gol, algunos luchando hasta por casi 3 horas.

Muchas caras felices. 

Ani estaría justo en la meta para el momento en que llegamos, perfecto para recibirme con un merecido beso.

image

Desafortunadamente Jamie Shelden aterrizaría un poco desnivelada en el flare y se golpearía contra el suelo, rompiéndose el radio a la altura de la muñeca.

En general, tuvimos un evento increíble, con un nivel super fuerte en los primeros lugares, y una lucha intensa hasta el último día.  El clima, aunque inició un poco frio y lluvioso, no nos decepcionó, permitiéndonos volar 8 días seguidos (1 de pruebas, y 7 de competencia), y cubriendo pruebas que sumaron 558 km.

31 pilotos conformaron la categoría Open, y 5 más nos acompañaron en la categoría Sport, en otro memorable evento organizado y coordinado por Mike Glennon, con la asistencia de Natalia Jaramillo.

image

Por nuestra parte, todo nuestro equipo se divirtió mucho, y logramos traernos al menos 2 puestos en el carro.

image

Los 10 de Open

image

Los sport

image

Mark, Cyril, Daniel y Noni

image

Miro

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Hombres pájaro 2016 – Día 6

Día clásico.

Nos fijamos una prueba de 122 km, básicamente volando al norte hasta Buga, regresando hasta Florida y haciendo meta en el hotel.

image

Un start muy congestionado. No lo tomo muy coordinado entre ciclos ascendentes y descendentes y termino saliendo detrás y debajo de los punteros.

image

Afortunadamente cuando vas detrás de otros pilotos, tienes más información que los que van delante por lo que puedes tomar mejores decisiones y de alguna forma permite ir alcanzándolos paulatinamente.

La primera sección hacia el norte es una carrera vertiginosa donde Brito se nos escapa y yo lucho por tratar de alcanzarlo. 
Me apoyo en todos los demás pilotos que me preceden.
La velocidad es alta y no se perdonan los errores si quieres conservarte en la punta.
El día se siente fuerte y por eso trato de detenerme sólo en las mejores ascendencias.

Para la baliza estoy casi atrapando a David pero varios metros debajo.

Se mantiene delante y pronto nos formamos en un grupo con Rudy,  Dustin, Filippo y David, avanzando hacia el despegue.

Aprovechamos algunos pilotos más lentos que vienen subiendo hacia Buga para usarlos como marcadores y acelerar en las transiciones.

Pasando el despegue finalmente atrapamos a David y empezamos a alternar la punta con Rudy.  Dustin se queda atorado un poco mas atrás.

image

Sin embargo David se recupera de un pequeño error y nos conecta llegando a la Florida, junto con Filippo.

El regreso a la meta es mucho mas tenso.

Faltando sólo 25 km David pierde un buen ascenso y lo pasamos. Me adelanto halando un poco y buscando el último ascenso pero no encuentro el núcleo que estaba esperando.  David de nuevo nos conecta pero esta vez casi 200 mts mas alto.

Nada que hacer. Soy el más bajo de los 4 y la térmica no está respondiendo. Necesito llegar primero a la siguiente térmica o no tendré opción.  Con un planeo de 13:1 a la meta y con viento de frente, arranco. Los demás inmediatamente me siguen más alto y pronto me rebasan.  Nos abrimos al valle pero no hay una sola térmica.  Me toca frenar bastante para conservar cada metro.  Mi carga alar es peor que la de los otros tres pilotos y se siente a esas velocidades y con el viento de frente.  No twngo otra opción que desviarme un poco buscando una térmica y finalmente me veo obligado a dar dos giros para asegurar la altura suficiente para llegar.

Entra primero David, seguido por un segundo por Rudy y un poco después Filippo.

Yo entro de cuarto 2 minutos después y 20 minutos más tarde cerraría la meta Dustin.

Se mueven las posiciones y David escala nuevamente al primer lugar con 29 puntos sobre mi, y Rudy sigue de tercero pero sólo a 55 puntos de mi.

Mañana será la última prueba y los tres primeros puestos estamos en la pelea.

Hasta ahora David ha disfrutado su premio especial por ganar la prueba, que consiste en las llaves de nuestra habitación… pues al parecer somos los únicos con agua caliente, entonces ofrecimos la posibilidad de ducharse con agua caliente al ganador de cada día.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Hombres Pájaro 2016 – Día 5

Día clásico.

Nos aventuramos a poner la prueba larga al norte.

112 km aproximadamente desde Pie de Chinche hasta Obando.

Al ser una prueba larga, Ani aprovecha para caminar los últimos kilómetros montaña arriba y prepararse para un exhaustivo día de carro.

image

Para evitar incidentes con los pilotos extranjeros que son medio locos, ponemos una baliza intermedia obligada en Buga con 5km.

En lo personal pienso que fue una decisión acertada pues a pesar de la desviada obligada hacia la seguridad del valle,  estos extranjeros se fueron volando los corredores de nubes, adentrándose profundamente en la cordillera central.

Hoy los parapentistas ponen una carrera a Pie de Chinche por lo que pensamos encontrarnos en ruta con el grupo de parapentes.

El start es a las 12:45 para lograr hacer la distancia antes de que se nos acabe el día.

Despegamos con el lote, lo que resulta menos estresante que despegar entre los primeros, pues ya hay varios pilotos marcando las primeras ascendencias.

10 minutos debemos esperar para tomar el start.

Salgo en una buena línea pero hay por lo menos 5 pilotos delante, corriendo hacia el norte mejor. Dustin está especialmente ubicado, un poco delante pero con más de 300 mts de altura sobre nosotros. Escoge la mejor línea por lo que me dedico a seguirlo detrás y debajo.

image

Dustin después del start

Alejo Hoyos viene fuerte justo a mi lado pero un poco más bajo. Lo está haciendo muy bien.

En la segunda parada importante el grupo de punta converge en una térmica. Rudy, Brito, Juan Arango, Filippo,  liderados por Dustin, y seguidos por el Potro y Yo, avanzamos frenéticamente bajo condiciones rápidas y coherentes rumbo a la primera baliza en Buga, a sólo 30 km de distancia.

Faltando 10 km para el radio de giro voy un poco rezagado y veo que el grupo de punta toma una decisión de avanzar paralelo a la baliza debajo de una línea de nubes. 

Yo prefiero una línea directa hacia Buga, apoyada en dos cúmulos sanos justo sobre unos accidentes geográficos que no pueden indicar mejor el lugar de orígen de los cúmulos.

Mi atajo me permite recortar tids la diferencia y salir delante del grupo incluso con un par de cientos de metros por encima.

image

Llegando a Buga

Aprovecho la ventaja para controlar a los demás pilotos sin adelantarme.

Rudy hace su movida mientras Dustin espera detrás.

Lo sigo y marcamos con una buena ventaja de altura.  Entonces Rudy se detiene y Dustin lo conecta varios cientos de metros debajo, y yo decido avanzar aprovechandonla ventaja para conectar una nube más lejos.

Desde aquí perdería el rastro de los persecutores y asumiría la punta de la carrera.

Trato de no correr mucho para conservar la altura.  Aveces en estas carreras hay que volar lento para volar rápido.

Cada que me detengo miro desesperadamente hacia atrás buscando a mis persecutores. Afortunadamente no los veo (aunque están ahí, muy cerca y amenazantes) por lo que la tensión psicológica disminuye y me concentro enteramente en mi carrera y mi siguiente decisión.

Conectamos con la punta de competencia de los parapentistas justo cuando las condiciones se ponen difíciles pues hay una gran sección con un cirro que se extiende desde el sur de Tuluá hasta el norte de Andalucía.

Ponemos “modo lento”  y conservamos cada metro de altura, mientras conoarto un lento pero consistente ascenso con otros 4 parapentes, volando coordinados.

image

Finalmente logro escapar de la sombra en un largo planeo y conecto la línea de nubes sobre terreno soleado, que permiten volver a acelerar.

No veo a nadie detrás.  Traronde mantener la calma y no cometer ningún error.

Una última térmica al sur de Zarzal me lleva a basenube a 2850 mts, y los números se vuelven positivos.  Con 22km de distancia y debajo de una indiscutible línea de nubes térmicas, me lanzo confiado en un último planeo hasta la meta.

image

Saliendo hacia la meta a 22km de distancia

Llegaría primero a la meta con algo de altura extra, y aparece Carlos García ppr el chat.  Aprovecho para preguntarle dónde vienen los persecutores. No hay muchos haciendo Live Tracking pero me reporta que vienen dos muy cerca.

image

Aterrizamos un poco cortos con viento de cola porque justo se levanta una térmica en ese momento, pero ninguno tiene incidentes.

image

Minutos más tarde llegaría Ani a recogernos, super rápido y eficiente, lo cual agradecemos por ser un largo camino de regreso al hotel.

image

El resultado me permite subir provisionalmente al primer lugar.  Mantenerse allí,  con dos días por delante, es otra historia completamente distinta.

Muy divertido y muchas caras felices con el día.

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Hombres Pájaro 2016 – Día 4.

Día clásico.  Finalmente parece que vamos a tener algo del clima ideal del Valle del Cáuca.

Ponemos una prueba de 55 km para llevar mucha gente a la meta, pero en el despegue decidimos que es mejor subir a 70 km porque las condiciones no paran de mejorar.

El start a la 1:30 pm. Una buena posición me permite tomarlo entre los primeros y mantener la altura apoyándome en los otros pilotos que van marcando. 

image

Filippo

Jelko Loor nos hala un buen rato, casi hasta la primera baliza, pero el grupo viene muy sólido y coherente.

image

El Potro

Luego desde la primera baliza se despega Alejo Hoyos y empieza a liderar un buen rato.

Me muevo un poco con David Brito y alcanzamos a Alejo.  Nos siguen de cerca Rudy, Dustin y Filippo.

En la segunda Baliza dejo escapar a David, que se mueve a la izquierda de la ruta.  Yo prefiero una línea más directa y Dustin se inclina mucho más a la derecha.  Me siguen Filippo y Rudy.

Avanzamos sin perder de vista a David y parece que vamos un poco mejor, pero nos falla un núcleo y nos detenemos en un mal ascenso mientras David se nos escapa a la izquierda y pesca un buen ascenso.  Nos gana 600 mts de diferencia de altura.

Rudy se le escapa a Filippo y me alcanza.  Nos vamos juntos marcando la baliza norte en el Vínculo con un poco de lluvia y regresamos bajo uma basenube con algo de lluvia pero que nos permite acelerar y acercarnos un poco a David.

Rudy se detiene para ganar 100 mts extra pero no logra darme alcance para cuando llegamos a la meta luego de un largo y frenético planeo.

David nos coge poco mas de 3 minutos.

Muchos pilotos en meta y muchas caras felices. Alejo Hoyos entraría a la meta luegobde atorarse cerca de 20 minutos a sólo 6 km de la meta.

image

Gustavo Jimenez aterrizando en meta

Ani recogería a Mark y aprovecha para traer a Jelko, Juan Arango y Raul hasta el hotel.

image

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Hombres Pájaro 2016 – Día 3

Condiciones mucho más prometedoras.

El sol sale desde temprano y los rquipos parecen comenzar a secarse finalmente luego de las lluvias de los días anteriores.

image

Montaña del despegue desde el Hotel. Tiene 3800 mts

Nos aventuramos a una prueba de 80km esta vez con un inicio 30 minutos más temprano para no quedarnos sin día.

El sol hace salir a los insectos que aprovechan nuestras alas como escenario de cortejo. Son docenas de insectos posados sobre cada ala.

image

Unos buenos despegues seguidos de un consistente ascenso nos permiten posicionarnos para un buen start.  10 minutos antes hay más de 15 pilotos danzando en basenube tratando de no colisionar unos con otros.

image

Dustin Martin en el start

Para el start logro escaparme con 15 segundos de retraso seguido por Dustin.

Pronto nos lanzamos en una frenética carrera hacia la primera baliza debajo de unas buenas nubes, pero el ciclo parece estar desfasado porque los que vamos en punta no encontramos buenos ascensos. 

Nos pasan varios punteros como Rudy y El Potro, pero van bajos. Decido esperar y mantener la altura. Finalmente marco la baliza encima del grupo junto con David Brito, mientras Rudy hace las suyas 400 mts mas bajo apenas entrando en el radio de la baliza sin chocar con la ladera.

En el regreso enpezamos a encontrar al grupo persecutor y las condiciones parecen entrar en un buen ciclo,  con ascensos sólidos.

Brito hace su movida pero lo tengo controlado.  Se lanza en línea hacia el sur por el valle a una nubecita y yo prefiero usar la altura para dar una vuelta más larga por la montaña pero que parece más sólida.

Sin quitarle un ojo de encima a Brito, me agrupo con el puntero de la categoría Sport que nos lleva un poco de ventaja. 

Bajo un poco el ritmo cuando las condiciones parecen no colaborar. 

Rudy y Filipo llegarían debajo unos 300 metros por lo que me sigo moviendo.

Para cuando estamos llegando a la baliza sur Rudy me da alcance luego de tomar unas buenas decisiones cambiando de línea y salimos juntos, apoyándonos mutuamente para tratar de avanzar y mantener la ventaja.

image

Rudy Gotes

De regreso el día nos da 15 minutos de sol y de carrera por lo que podemos acelerar más, pero luego se desarrolla un cirro y se apagan las condiciones.

A 25 km de la meta y cruzando basenube bajo un corredor, nos faltan sólo 500 mts de altura para tener el último planeo….

No tenemos suerte y el corredor apenas nos permite extender un poco el planeo contra el viento.

Hacemos un último intento por ganar esos metros extra derivando en una suave térmica pero apenas logramos 200 mts y perdemos más de 1 km…

La alternativa de regresar a la ladera a sólo 3 km parece viable pero hay una sombra y no hay un solo parapente volando allí por lo que no tenemos la altura para esperar por un ciclo en el despegue de Maloca.

Me lanzo en un último planeo sobre un terreno completamente sombreado y con un marcado viento de frente tratando de sacarle los últimos metros al día. 

Aterrizo a 500 mts de la última baliza y a sólo 7.5 km de la meta.  Minutos más tarde llegaría Rudy con igual suerte.

image

Rudy aterrizando en sombra

image

Dustin por su parte está atorado detrás luchando por permanecer en vuelo.

Finalmente su paciencia funciona y casi 45 minutos más tarde, cuando ya estamos montando las alas en el carro, Dustin nos pasa por encima con la altura justa para regresar a la meta y ganar el día escalando a la 4ta posición.

image

Mi parcera

David Brito llegaría muy cerca de nosotros manteniendo su segundo lugar provisional. Rudy sigue cómodo en el 1er puesto y yo escalaría a la tercera posición.

Vuelo técnico y difícil que implicó cambiar de velocidades al menos en 3 ocasiones.

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario