Roldanillo 2008 – Dia 5 – Prueba 3

El Comité elige la que será la prueba más larga de todo el evento: Una prueba de 58.3 kilómetros, volando hacia el intercambio vial de La Paila, para terminar en San Pedro, al sur de Tuluá.
 
La ventana se abre temprano y los primeros dos pilotos, Carlos García y Carlos Garrido, deciden escaparse del grupo en el primer inicio de carrera, a las 11:15, volando hacia el sur sobre la cordillera.
 
Acercándonos al inicio de las 11:45, y estando en buena posición, me dirijo hacia el valle en busca de una nube que parece estar en toda la línea de salida, y se forma inmediatamente un grupo de punta muy fuerte, conformado por Juangui, Mike, Siroco y Claudia, al que después se unen Mauricio Hoyos y Héctor Corrales, todos en un planeo agresivo hacia la línea de salida.
 
Llegamos a la primera nube pero no obtenemos respuesta del variómetro. Me comunico con Juangui por radio y le digo que sigamos hacia la siguiente nube, y nos vemos obligados a cortar la línea de salida unos segundos antes de las 11:45. No estamos en buena posición, y las nubes se nos desvanecen tan pronto las alcanzamos. Hay que pensar en un plan B y rápido, pues la altura se está perdiendo en forma acelerada afuera en el valle. Emprendemos la huída de nuevo hacia la seguridad de la montaña, para buscar otro inicio más tarde, en mejor posición.
 
Llego sobre una pequeña quema al pié del despegue, a 300 metros de altura. Hora de rescatarse. El grupo que minutos antes se había formado se encuentra ahora disperso, cada uno tratando de rehacer los pasos para volver a asegurar la base de la nube. A las 12:00 prácticamente todo el grupo está de nuevo en el punto de partida, después de volar 5 kilómetros hacia el valle y 5 kilómetros de regreso, pero esta vez ya no estamos todos en la misma posición, como estuvimos en el primer intento.
 
Mike se devuelve hacia Amparito, esperando que el día mejore. Yo me quedo afuera en el valle con Memo, y nos coordinamos para iniciar la carrera a las 12:00, para tratar de escapar de Mike, que se encuentra muy cómodo 3 kilómetros atrás.
 
No es nuestro mejor inicio, pues a las 12:15 sólo aventajamos a Mike por 5 kilómetros, pero tengo la confianza de poder usar algunos pilotos que se encuentran más adelante para aumentar la ventaja, como Jorge García, Carlos García y Alejandro Isaza, y volar con Memo en barrido, mientras Mike tiene que resolver su vuelo bastante más solo.
 
Carlos y Jorge García han elegido una ruta muy directa hacia la primera baliza, atravesando limpiamente el Valle, pasando por la única nube visible en la zona. Yo eligo una ruta más conservadora, y un poco más extensa, pasando por el aeropuerto de Zarzal, donde tengo mas probabilidades de encontrar buenas condiciones.  Alejandro Isaza, que de momento lidera la prueba, utilizó una ruta más interesante aún, volando por la montaña hacia el sur, hasta el paso a Bolivar, y desde ahí se despegó hacia el valle, rumbo a la baliza de La Paila. Desafortunadamente el valle está completamente homogéneo en esa área, con extensos cultivos verdes de caña, y condiciones marginales.
 
Me alcanza Memo en Zarzal, donde subimos juntos, mientras veo cómo se desarrolla la carrera en la punta. Los pilotos que usaron la línea recta parecen estar teniendo bastantes problemas, y se ven a media altura llegando a La Paila.  Alcanzamos fácilmente 2100 metros, mientras Mike parece estar dándonos alcance, pero opta por la ruta directa, a través de los cultivos extensos de caña, y no parece estar avanzando muy rápido.
 
Las condiciones al otro lado del valle funcionan a la perfección y decido aprovecharlas para sacar ventaja a Mike, a quien perdí el rastro hace varios minutos, pero que se encuentra apenas cruzando el valle 9 km detrás y 200 mts más bajo que yo.  Empiezo a volar más rápido, siguiendo una línea de nubes, en un planeo largo, saltándome dos térmicas. Me le escapo a Memo, y Jorge García trata de seguirme unos kilómetros detrás.
 
Voy a la cabeza, a 4.5 km de Jorge y Memo, y a 13 km de Mike, quien está rescatándose sobre el aeropuerto de Zarzal.
 
Se deteriora rápidamente el día. Entra un gran cirro desde la cordillera central, y se enfría el suelo en la ruta hacia la meta.  Tenemos una ligera componente de viento del sureste que dificulta aún mas el avance. No tiene sentido seguir en ruta, hay que cambiar de estrategia. Giro 90 grados hacia el occidente, adentrándome 3.5 kilómetros en el valle, persiguiendo los últimos vestigios de sol. Parece ser la única decisión plausible, pues Jorge García y Memo, que me siguen varios kilómetros detrás, y fuera del alcance visual, toman la misma decisión casi en el mismo momento. El desarrollo del cirro parece ser simétrico a lo largo de la ruta.
 
Varios focos de gallinazos se elevan a mi paso, pero mi ala parece ser inmune a sus térmicas, pues no gano altura.  Estoy saliéndome bastante de la ruta, adentrándome más en el valle, donde la recogida no luce tan conveniente, y no parece que voy a lograr mucho más. Al fondo, a escasos 7 km se puede entrever Tuluá, entre la espesa bruma que se ha formado y que además de suprimir las térmicas, limita considerablemente la visibilidad. La meta está 10 kilómetros pasando Tuluá. Al frente hay una zona complicada de 4 o 5 km de cultivos. Decido volver en mis pasos, volando contra un viento de frente que ha aumentado a 18km/h. Es inminente la lluvia, pero no aparecen sobredesarrollos peligrosos cerca.
 
Me acerco hasta el último potrero aterrizable antes de la zona difícil, a donde llego con sólo 80 metros, suficientes para escoger un buen sitio de aterrizaje. Cuando estoy en final, veo que se detiene un vehículo justo al frente de donde pienso aterrizar. Es el equipo de tierra de Jorge García. Aterrizo a su lado.
 
Minutos más tarde podemos ver a Jorge García volando del medio del Valle hacia donde nos encontramos nosotros, pero se queda un par de kilómetros adentro.
Luego, vemos a Memo Mono venir del valle, hacer un sobrepaso a 300 metros por lo menos, marcar casi 1.5 kilómetros más en ruta, sobre los cultivos "no aterrizables", y volver en sus pasos para aterrizar junto a mi, ganando la prueba del día.
 
22 minutos después de haber aterrizado, Mike toca tierra 6 kilómetros detrás, en medio del valle.
 
Esperando Basenube en Amparito
Carlos Correa – Basenube en Amparito
 
Juangui en Amparito dia 5
 
Memo Mono, Basenube en Amparito.
 
Subiendo al Sur de Zarzal Dia 5
 
Memo Mono subiendo al sur de Zarzal
 
Vuelo Delfin
 
Acelerando en Vuelo Delfín.
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