28 de Junio. Día 3.

El comité de pruebas estaba pensando en una prueba de 200 km. Sin embargo, debido a que el pronóstico del clima no estaba muy acertado, porque mencionaba ascensos muy altos, pero en la realidad los techos no estaban tan elevados como querían, deciden un triángulo de 166 km.

Despegamos sin problemas, porque mi rampa parecía estar fluyendo con facilidad, desde el punto de vista de tráfico. El único inconveniente es que el despegue fue 1:30:00 antes del primer start, a sólo 2 km. Durante la hora y media siguiente me la paso saltando de nube en nube, y volviendo al despegue, sin alejarme más de 5 km. Sin embargo estoy algo solo, pues un grupo grande de pilotos parece haber tratado de buscar otro lado para tomar el start. Sin embargo, por la dirección del viento, y la disposición del terreno que nos lleva hacia la primera boya, creo que el despegue resulta la mejor opción. Al parecer el resto de pilotos también piensan lo mismo y 10 minutos antes del primer start estoy rodeado por más de 70 pilotos que giran por todas partes desordenados, en busca de esa térmica que los sitúe en la mejor posición para tomar el start. Llega la hora y me encuentro cerca de 300 mts por debajo de los más altos, que arrancan en forma agresiva hacia la primera baliza. Arranco con el grupo pero 4 km después me detengo a tomar altura y lentamente voy mejorando mi posición. Sin embargo decido que es mejor esperar al siguiente start, 20 minutos después.

Faltando sólo 5 minutos para el start, una hermosa nube se para sobre el despegue, por lo menos 200 metros más alto de lo normal. Todo el grupo vuela hacia ella, y cuando me encontraba a menos de 1 km de la ascendencia, veo una cometa invertida salir de la nube, cayendo lentamente.

Se trata de un piloto que no está en competencia, y que probablemente está colaborando con la organización. Al parecer se dejó tragar por la nube y se desorientó, se invirtió y la cometa ya no quizo volar mas.

Su descenso fue supremamente lento, a pesar de que no tiraba paracaídas. Y simplemente caía como una hoja de papel. 2 minutos más tarde, y cuando se acercaba a la montaña, finalmente el piloto tira su paracaídas y cae suavemente sobre los árboles del costado norte de Chabre. No le pasa nada, pero después trataré de averiguar el chisme completo.

Nos trepamos en la nube, y tomamos el segundo start, volando rápido para tratar de alcanzar al primer grupo.

Los pilotos rezagados no demoran en aparecer por todas partes, y sirven de marcadores para poder movernos más rápido.

El vuelo transcurre sin muchos contratiempos, y sin mucho tráfico, porque al parecer más del 80% de los pilotos han partido en el primer start. En algunos sitios me detengo a subir algo lento, pero volando conservador.

La segunda baliza resulta ser una maravilla.

La sitúan en ruta que nos obliga a pasar al lado de una montaña con una pared rocosa vertical de por lo menos 1000 mts de altura, y con la cima tapada por un colchón de nubes perfectamente ubicado justo unos metros debajo de la cima, para dar la sensación de que la montaña desaparecía en las nubes.

La ruta hacia la tercera baliza resultó más complicada, pues el techo bajo no permitía sobrevolar la pared rocosa, y fue necesario regresar, casi 20 km fuera de ruta, para darle la vuelta a las montañas más altas y poder continuar en ruta.

Llueve un poco, se sobredesarrolla el día, y empieza a formarse un cirro que está sombreando todo el paisaje. el sol se puede ver varios kilómetros más adelante en la ruta. Hay que acelerar si uno no quiere quedar atrapado en la sombra, en la lluvia, o en las dos. El frente de lluvia genera una línea de sustentación muy oportuna que nos permite alejarnos sin perder mucha altura.

En la tercera baliza, casi habiendo escapado a la lluvia y la sombra, me encuentro con Jeff Obrien, y juntos tomamos altura. Jeff arranca muy rápido a cruzar rumbo a la meta, para la que todavía necesitamos hacer dos paradas adicionales. Yo vuelo más lento, tratando de conservar altura, pero me dejo llevar por la emoción y dejo escapar varias térmicas para tratar de mantener a Jeff cerca. Varios minutos más tarde, nos encontramos todavía con altura, pero comprometidos por un área prohibida de vuelo, por la que no podemos pasar a menos de 3.7 km. Jeff parece olvidarlo e invade la zona muy rápido. Yo trato de aprovechar toda la altura extra que tengo sobre él, para pasar la zona por la montaña, pero los fuertes vientos y la turbulencia me hacen invadir la zona casi cuando ya la tenía superada. No hay caso. Nos toca, conforme al reglamento, aterrizarnos inmediatamente entremos en la zona, para no perder los puntos por la distancia lograda.

Quedo a poco más de 25 km de la meta, a donde llegan muchos pilotos. Mañana veo la posición en la que quedé, pero es muy posible que esté por los lados del puesto 70 del día (o al menos eso espero).

Update… quede de 60, lo que me hace perder más posiciones aun en la tabla general, dejándome en el puesto 57 de la General.

Los puntajes cada vez se distancian más y se hace más difícil recuperar las posiciones.

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Una respuesta a 28 de Junio. Día 3.

  1. paula dijo:

    La caida del cometista está en el siguiente link de Youtube.http://www.youtube.com/watch?v=fOIB-PZTMDk

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