HP2017 – Día 7

El podio de la clase Open está definido.  Rudy está de primero con 199 puntos de ventaja sobre Dustin, y yo ocupo la tercera posición a 176 puntos de distancia de Dustin.  Me separo del cuarto puesto, Juan Camilo Marín, por 323 puntos.

Podríamos simplemente jugar las cartas en forma inteligente. No presionar, no buscar victorias o riesgos innecesarios… asegurar nuestras merecidas casillas… pero no: esto es Ala Delta y aquí corremos hasta el último segundo.

El día no podía estar peor.  Algo de sol ha calentado por unos minutos el valle pero la nube apenas se levanta a nivel del despegue y antes de la apertura de la ventana todo el valle está penumbra. Una densa capa de cirrostratos se muestra impenetrable y sólo esporádicamente unos rayos de sol logran romper la nube y hacerse paso para hacernos sonreir y soñar.

Mike está dispuesto a cancelar el día, pero los pilotos no estamos dispuestos a perder la oportunidad.

El start se ha movido varias veces y ahora está dispuesto para las 13:50. Una prueba de sólo 55 kilómetros, utilizando sólo MSLV (Meta Siga La Vaca) como baliza, con radios variables, primero entrando hacia la baliza, luego saliendo 15 kilómetros, luego regresando al centro, luego separándonos 10 km para finalmente volver al centro y terminar la octava edición de esta franquicia.

Rudy Gotes, con todo que perder, decide que hay que moverse y 40 minutos antes del inicio abre los despegues. Mike ya no puede cancelar la prueba. Sólo detenerla y sólo si las condiciones se vuelven peligrosas.

Alejandro Isaza sale de segundo y yo de tercero, todavía con 35 minutos de espera.

El techo se baja un poco y empieza a lloviznar suavemente.

Escapamos hacia la Maloca, buscando alejarnos de la llovizna sobre el despegue.   Alejandro Trujillo nos acompaña en la penosa batalla por permanecer en vuelo.

El resto de pilotos se quedan expectantes en el despegue, mirando cómo nos vamos hundiendo lentamente…

Isaza escapa con algo de altura, hacia Siga La Vaca, en medio del valle, donde unos parapentes están sobreviviendo bajo un famélico cúmulo.  Se roba el start y probablemente le será imposible regresar a marcarlo, dada las condiciones.

Decido seguir a Isaza pero me detengo justo dentro del start, mientras me sostengo en una térmica fantasma. Alejo Trujillo luego de dar dos o tres giros debajo mio, concluye que está bajando más rápido de lo que está subiendo y escapa también hacia el centro del cilindro donde aterrizaría minutos antes del Start.

Isaza parece sostenerse.

Raul Guerra se aventura a despegar, seguido de Juan Arango, y acompaña a Rudy en su batalla, pero aun no ha dimensionado la suavidad de los ascensos ni la precariedad de las condiciones.

Raul y Rudy pierden altura mientras yo logro recuperarme un poco pero todavía 100 metros bajo el despegue.

8 minutos antes del start Rudy y Raul tocan suelo.

Juan Arango ha logrado sostenerse un poco más pero también está descendiendo.

Un poco de sol golpea la ladera sobre el aterrizadero de Rudy.

Me concentro en un cerrado e inestable ascenso. Juan Arango me llega unos metros por encima, y lentamente comienza a descender mientras yo logro retener algo de altura. Luchamos cerca de 10 minutos antes del inicio en un vuelo en sincronía.

Arranca la carrera y estamos 300 metros debajo de la altura del despegue.  En cada giro busco signos de actividad en la rampa. Me imagino a los pilotos despegando y escapando con esa altura extra hacia el start y hasta el centro de la baliza. Apenas tengo altura para un planeo de 6 km.

Juan decide probar suerte unos metros más afuera y desconecta el incipiente ascenso en el que estamos. Dispuesto a seguirlo espero paciente un signo de mejora, pero Juan pierde altura y 8 minutos después del arranque de la carrera está aterrizando con Raul.

Yo aún no me aventuro a moverme de mi sitio, pero comienzo a perder altura y decido extender mi planeo por lo menos para asegurar llegar al centro de la primera baliza, justo en la pista de la meta.

Isaza sigue vivo, y empieza a moverse hacia el sur, con 1700 mts.

20 minutos desde el inicio de carrera y llego al cilindro central con 220 metros sobre la pista. Inmediatamente encuentro un núcleo marcado por unos gallinazos, que me permiten promediar +1 m/s de ascenso, bastante fuerte para el día.

La rampa empieza a moverse un poco con algunos pilotos que se aventuran a un planeo largo hacia la baliza.

Me muevo hacia el sur y encuentro a Alejo Isaza aterrizado fuera del cilindro de 5km. Termaleo sobre él y continúo moviéndome, aprovechando que una deriva de 7km/h de viento me acerque cada vez mas al cilindro externo de 15 km.

El cielo se empieza a llenar de alas que se concentran en un único planeo hacia la meta, y algunos se aventuran a volar un poco hacia el sur, como Carlos García que hace un planeo de 10 km sin inmutarse.

Logro escapar lentamente del cilindro apoyándome en 4 térmicas suaves, y una última térmica me permite regresar casi 10 kilómetros contra el viento para aterrizar luego de 2 horas de vuelo, junto a Alejo Isaza y Oscar Morales, quienes aterrizaron allí en su intento por salir del primer cilindro de 15 km.

Para las 15:30 despegan los últimos pilotos, 1h40m después del inicio de la carrera. Aprovechan una impresionante quema que se forma al norte de la baliza y se lanzan hacia el sur, sobre nosotros, en un planeo por conseguir la mayor distancia del día.

Finalmente no harían gran distancia y yo me quedaría con el major vuelo del día, sólo 30 km recorridos, contra 17 km que alcanza Dustin Martin con el segundo puesto.

La dificultad del día, representada en el pobre desempeño de todos los pilotos, devalúa el valor total de la prueba por lo que mi victoria sólo me representa 110 puntos, y entre los diez primeros puestos, sólo Juan Arango perdería su posición contra Oscar Morales, por el quinto puesto en la tabla de posiciones generales.

Muchas caras contentas con tan excepcional evento, que contra viento y marea ha logrado sostener Mike Glennon durante 8 ocasiones.

Esperamos que a pesar del desgaste emocional que implica montar un evento como éste,  las caras felices y los agradecimientos de la gran familia del ala delta sean suficientes para mantener sus ánimos y reunir a un grupo aún mas numeroso el próximo 2018.

Obviamente nada de esto hubiese sido lo mismo sin el apoyo incondicional de Ani, que siempre estuvo dispuesta a ayudarnos como equipo de tierra.

Fotos, comentarios, repeticiones de los vuelos, resultados generales, pueden revisarlas en el sitio:

http://www.airtribune.com/hp2017

También pueden ver algunas recopilaciones en:

https://www.facebook.com/hombrespajarocolombia/

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