Altair bt vario. El futuro está aquí.

Continuando lo que hace poco más de un año comenzamos en la entrada “Computadores de Vuelo” – cuya lectura recomiendo como “precuela” de esta entrada – es hora de hablar de lo “último en guarachas”, o “los mejores gadgets para el ala delta”, o el “estado del arte” en cuanto a tecnología nos incumbe a los pilotos de ala delta.

Finalmente, unos pilotos de ala delta de Ukrania, Evgen Lysenko y Oleg Matvieiev han desarrollado lo que considero, es el mejor equipo de vuelo que necesitaremos.

Resumiendo un poco mi historia personal con los computadores de vuelo, para explicar cómo llego a estas conclusiones (los que no quieran leer la carreta, se pueden saltar esta parte para no aburrirse):

Inicié mis andanzas con un variómetro simple (Flytec 3005), que hacía su trabajo a la perfección: Altura y velocidad vertical en un paquete compacto. 

Cuando fuí avanzando en en mi carrera como piloto deportivo, y aparecieron los GPS en escena, avancé a un Brauniger IQ Competition – GPS, con una conexión por cable con un GPS Garmin 12 Map . Todo ello, adecuadamente montado en una consola de fibra de vidrio, con un sistema de velocidad aerodinámica de turbina también insertado en la consola.  Las curvas polares y las velocidades de vuelo empezaron a entrar en mi léxico, y todavía con mucha cautela en su implementación, empezamos a ayudarnos en los instrumentos para corroborar o controvertir las decisiones que mis instintos y mi corta experiencia me indicaban como adecuadas.

Aparece entonces el Galileo (Brauniger) y el 5030 (Flytec) como la nueva referencia, pero me resistí hasta que apareció el Compeo + (Brauniger) equivalente al ampliamente acogido 6030 (Flytec), y mi esposa me contempló una navidad con una de estas maravillas.  

Quizás 10 años pasaron y créanme… no había campo de datos o botón que no haya explorado, y explotado durante todos estos años. Era de los primeros en descargar las últimas versiones del sistema operativo, revisar las últimas actualizaciones, probar los cambios y tratar de entender sus debilidades y cómo sobrellevarlas o superarlas. 

Sin embargo, mi curiosidad por la tecnología, los anuncios de que los equipos ya estaban descontinuados y que no habría más soporte ni posibilidad de adecuarlos a los últimos criterios de evaluación de distancias dictado por la FAI (cambio del modelo de la tierra de esfera FAI a WGS 84 Elipsoide para efectos de medir la distancia entre balizas) que comprometen en cierta forma, la navegación con estos equipos en campeonatos importantes, me llevó a moverme a otras marcas y opciones.

Adquirí un Digifly Air BT con Pitot, que resultó ser un increíble conjunto de sensores de alta resolución y velocidad de respuesta, con un sistema de telemetría que parece que también se había implementado en las últimas versiones del 6030 y del Compeo+ (mi versión fue de las primeras entonces no tenía ninguno de los sensores adicionales como Flarm o Bluetooth). Un precio muy razonable, bastante inferior al del 6030, por un hardware bastante robusto. Sin embargo, luego de unos meses de intenso uso, sentí haber dado un paso atrás en cuanto al software de navegación, con respecto al Compeo+, extrañando varias de las funciones que el programador simplemente no parecía tener interés en implementar – en el corto plazo – en su plataforma. 

Para entonces ya era un fiel usuario de aplicaciones de vuelo bajo Android, en un equipo con sensor barométrico, que funcionaba algo lento en la respuesta pero suficientemente rápido como para que sea útil.  (Nota al márgen: No es necesario tener un variómetro haciendo 100 lecturas verticales por segundo cuando una cometa se tarda cerca de 3 segundos en responder a una orden del piloto)

Durante el último campeonato mundial en el que participé, Brasilia 2017, mi equipo de navegación consistía en un dúo “perfecto”.  Por un lado, tenía el Digifly sirviendo de multisensor, que enviaba la telemetría vía bluetooth al celular, y por otro lado un robusto software de navegación en mi celular android, recibiendo toda esta información telemétrica y devolviéndome toda la información depurada, procesada, ilustrada y “masticada” que necesitaba para tomar todas mis decisiones de vuelo… 

“Dónde está el espacio aéreo”, “Qué tan rápido debo cruzar entre térmicas”, “Qué promedio de ascensos estoy realmente logrando”, “cuánto gané en esa última térmica”, “cuántos metros perdí en ese último planeo”, “qué L/D estoy logrando en este instante”, “de dónde rayos viene ese viento y qué tan fuerte”… 

Requería entonces un celular, con una batería extendida para el celular, y el Digifly.   Si alguno de los dos fallaba, el otro entraba a suplir medianamente las falencias.  Si fallaba el digifly, o la conexión bluetooth, el celular tenía sensor barométrico y aunque perdía todas las funciones de velocidad aerodinámica, la información gps y la altura barométrica seguían sirviendo para efectos de navegación. Por su parte, si el celular sacaba la mano, el Digifly también servía para navegar a la baliza y revisar las alturas y los espacios aéreos en mediana forma, pero eso sí, no podía confiar para nada en los cálculos de planeos requeridos ni alturas estimadas a meta… esa parte estaba frita en esa versión del software…

Mientras volaba ala con ala contra los mejores del mundo, venía en camino hacia mi casa un equipo que había decidido comprar, con algo de prevención, de unos pilotos de ukrania, y que había sido anunciado por facebook y por el ozreport. 

AltAir Racepod.

Qué es?  Básicamente una pieza de “hardware” que contiene en su interior un sensor barométrico, un sensor de presión estática (pitot) y un módulo bluetooth de comunicaciones. Todo ello, convenientemente conectado a un pequeño parlante y a un módulo de tres baterías fácilmente reemplazables, que suman 10.000 mA, y que pueden alimentar un hambriento teléfono inteligente de última generación, por más de 15 horas continuas de vuelo.
IMG_20171210_170439.jpg El equipo está construido en material compuesto. Probablemente fibra de vidrio o de carbono.  Un panel frontal con seis botones, uno que controla el encendido y el apagado del equipo, otro se dedica al volumen del parlante que tiene tres posiciones: suave, fuerte o apagado, y otros cuatro botones que simplemente envían un evento de “botón presionado” por bluetooth, cada uno con dos diferentes comportamientos: Presión simple y presión prolongada, para 8 diferentes funciones configurables vía software.

Los fabricantes ofrecen además un software bajo Android, que sirve tanto para navegación como para configuración de algunos elementos del hardware del equipo. Se conecta rápidamente vía bluetooth (emparejar usando 1234).

Este software es comparable a “XCTrack” para navegación, en cuanto a que es altamente configurable en sus pantallas. Necesita un poco de paciencia para generar los mapas, pero el que esté interesado, puede descargar la carpeta de mapas para Colombia, así como otros mapas para LK8000, haciendo click en el siguiente enlace.

El equipo tiene un precio bastante razonable (consulten el sitio de facebook). Comparable incluso con el precio de una consola de carbono para montar un computador de vuelo, pero con la ventaja de que tiene incorporado el hardware que hace que prácticamente cualquier teléfono con un gps y sistema operativo android, se conviertan en el binomio ideal.

Cuando recibí el equipo, me encontré con una primera decepción, y era que el software que venía usando para volar, LK8000, no era compatible con el protocolo de comunicaciones que el “Racepod” enviaba.  Primero traté de abordar a los diseñadores de LK8000 para estudiar la posibilidad de una actualización del software que “escuchara” el lenguaje con el que el “Racepod” se comunicaba, pero los diseñadores de LK8000 no fueron muy receptivos en los foros y sólo uno se interesó en algo, pero no lo suficiente como para implementar un protocolo adicional.  Sin mucha esperanza, traté de comunicarme con los diseñadores del Racepod, pero no recibí respuesta en un par de semanas, al cabo de las cuales Evgen se reportó y resultó ser supremamente receptivo a las sugerencias, y proclive a corregir o implementar cualquier mejora o modificación.

Resultó que el firmware de este equipo se podía actualizar supremamente fácil por bluetooth, a lo que Evgen implementó unos protocolos de comunicación y luego de tres versiones de prueba, logró poner a punto el protocolo para que fuera “interpretado” por LK8000.

Hoy en día resulta bastante simple poner a conversar el Racepod con las principales aplicaciones de vuelo libre que operan bajo el sistema operativo android, de las cuales he probado personalmente las siguientes:

  1. Alt-Air – La aplicación propia de los diseñadores del Racepod, y necesaria para configurar el Racepod.
  2. LK8000 – Mi elección personal. No muy configurable visualmente y requiere muchas horas de práctica para dominarla, pero una vez la manejas es simplemente insuperable.  Luego tendré que dedicarle al menos una entrada de blog a esta maravilla de la era moderna del “vuelo libre computacional”.
  3. XCSoar – La “madre” de LK8000. El código fuente y una de las aplicaciones más robustas en el mercado de android. Utilizada, reconocida y apreciada en la comunidad de vuelo a vela (planeadores).
  4. XCTrack – Simple, bonita, rápida, altamente configurable, ahora incluso con livetrack propio en su versión beta. Inicialmente diseñada por un alma libre, es ahora desarrollada y sostenida por XContest. (hay que ser beta tester para probarla).

Todas estas aplicaciones son gratuitas, y pueden descargarse de la tienda de android, a excepción de la primera, que deberá descargarse desde el sitio web del diseñador.

A pesar de que mi teléfono actual es un Samsung S7, que utilizo hoy en día como principal equipo de vuelo en compañía con el Racepod, me he tomado la libertad de probar el Racepod con el equipo android más viejito que tenía a la mano: Un HTC Desire, con android 2.3 (Hoy vamos en la versión 7), y logré correr tanto la aplicación alt-air como LK8000 sin ningún problema. Es decir, incluso un teléfono de gama baja hoy en día resultaría muy suficiente para procesar toda la información que el Racepod entrega, e interpretarla gráficamente en términos que podamos digerir mientras tratamos de domar alguna térmica, o sortear un planeo hacia una meta perdida en el horizonte.

20171210_180450.jpg

Racepod + Alt-Air. Android 2.3 Old HTC Phone

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Racepod + LK8000. Android 2.3 HTC Desire

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5 respuestas a Altair bt vario. El futuro está aquí.

  1. Domingo Gallego dijo:

    Hay un punto importante que podrias comentar. ¿Visibilidad de las pantallas de los moviles a plena luz el dia? Hay diferentes pantallas en el mercado ips, amoled, super amoled…. ¿Cuales has probado? Tengo oido que las mejores, en este aspecto, son las superamoled de Samsung, como la de tu S7.
    Otra cuestión. ¿como sujetas el movil? Se extrae e introduce con facilidad? Se fuerza el conector micro usb en esta operacion?

    Un saludo.
    Chomin.

    • Hola Chomin. Gracias por comentar. Muy cierto lo que dices. Los equipos de pantallas de cristal líquido son muy superiores en visibilidad a las complejas pantallas de celulares cuando estás a plena luz del día. Es un tema de “unas por otras”. Para los parapentes resulta un verdadero problema pues sus consolas de instrumentos van predispuestas mirando directamente al cielo, y las alas no brindan prácticamente nada de sombra.

      En ala delta es menos representativo, ya que estamos mas cerca del ala y tenemos más sombra. Adicionalmente, yo ubico mi instrumento en un costado de la barra de control mirando hacia el ala opuesta, por lo que casi nunca tengo reflejo directo del sol. Sólo cuando el sol está muy bajo en el horizonte y casualmente voy volando con el sol al lado opuesto al instrumento, puede interferir un poco. Sin embargo, no he percibido como un problema, la lectura al sol del teléfono celular.

      De momento solo he probado el s6 y el s7 en vuelo (pantallas casi idénticas, super amoled) y con el Racepod de Alt-Air sólo he usado el S7 en vuelo.
      El único problema que he encontrado con usar el teléfono celular como instrumento de vuelo es que ya en una ocasión me enfrasqué en una acalorada discusión por whatsapp y perdí una térmica… Recomendación: Cuando estén en vuelo, traten de no “revisar” el whatsapp… dejen que pite lo que quiera, pero “están volando”, luego habrá tiempo cuando aterricen 🙂

  2. Domingo Gallego dijo:

    Gracias Daniel.
    Tu blog es muy entretenido e instructivo.
    ¿Y lo de la sujeccion del telefono? Con el velcro? Se extrae e introduce con facilidad? Se fuerza el conector micro usb en esta operacion?
    El Whatsapp no me llama mucho en vuelo, pero una videollamada tiene que estar bien. 🙂

    • Compré un estuche genérico para el teléfono, le até una línea de vida y le pegué velcro detrás. No creo que se desprenda el velcro ni en un golpe fuerte…. ya tuve un buen narisazo y no se soltó el teléfono del pod pero perdí el tubito plástico para el pitot. (Viene con repuesto y se resuelve con cualquier tubito). La linea de vida es por si quiero tomar fotos… despego el equipo y apunto para donde quiera… el cable de carga tiene movimiento en la consola y es un poquito mas largo entonces se puede conectar al teléfono y despues pegarlo a la consola, y despegar el teléfono y después desconectar el cable sin problema. No hace presión em el conector pero debes indicar al proveedor el tipo de teléfono para que adecuen el cable de salida a tus necesidades (Arriba, al lado, debajo, usb tipo C)…

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